martes, 30 de julio de 2013

Una guitarra y un café

Un poema hoy, unas palabras tal vez.
Un segundo de pensamiento que se pierde entre éstas líneas.
Ganas de vivir y morir, renacer como el fénix de las cenizas.
Una carta de amor tal vez, la comprensión y transformación del espíritu.
Un viaje, una guitarra y un café…
Todos sinónimos de recorrido.
Aromas de olvido que se mezclan con el atardecer de unos acordes cerrando el ocaso.
Esperando el nuevo amanecer.
Un te amo, un te quiero a trazos.
Tomar los pedazos de mi alma regados esperando que hayan generado vida.
Vida que pierdo, perdí, vida que obtuve y veo venir.
Quisiera tantas cosas mas quisiera como dice la canción.
Pero no quisiera ni querré. Quiero…
Vivo un momento y recuerdo a Antonio Machado cuando en sus proverbios de cantares dijo
Caminante no hay camino, se hace camino al andar.
Vivo hoy, caminando, dibujando el mapa de mi vida.
Ya el inicio de mi libro lo escribió mi madre, el final…
Sé como termina pero solo podrá redactarse cuando acabe.
Así que el espacio que queda es el desarrollo.
Lo más difícil y emocionante de escribir.
Si pienso en lo que me falta o en la que está escrito perderé el chance de hacerlo.
De marcar los trazos, limpios, con errores, sin tachaduras. Como la vida misma.
Aprender donde estoy.
Porque estoy
Saber que estoy.

Como dijo un viejo amigo griego…
Las sombras solo son una pizca de algo mas grande que está allá afuera.
Quizás estoy mas cerca de la luz y me ha cegado. Quizás estoy envuelto en sombras y no puedo ver.
Solo se que hoy puedo ofrecerte un te quiero. Una guitarra y un café...

No hay comentarios:

Publicar un comentario